LA VIDA EN VIÑETAS: DEL DDT A SUBTERFUGE COMIX

Quien me conozca un poco, bien sabe lo mucho que me gustan los comics, y quien haya estado en mi casa, así lo ha podido comprobar. Uno de mis primeros recuerdos se remontan a mis 6 o 7 años, cuando de manera sistemática, cada domingo iba con mi padre a un kiosco de la Glorieta de Iglesias a comprar un tebeo, bien un “Mortadelo y Filemón” o un “Zipi y Zape” o el que era mi favorito, el “DDT”. También consumía “El Jabato”, “Capitán Trueno”, “El Guerrero del Antifaz” y, si amigos, “Roberto Alcázar y Pedrín”. Mis hermanas se decantaban por “Lily” o “Esther y su Mundo” que por supuesto también leía, eso si, en la clandestinidad absoluta, faltaría más. Y, aunque tampoco fueran unos entusiastas del género, mi padre devoraba cada volumen de “Astérix de Obélix” y a mi madre le dio, afortunadamente para mi, por “El Hombre Enmascarado”, el fantasma que camina al que tantas horas de mi vida, y aun hoy, he dedicado.

Vamos, que el mundo de la viñeta siempre ha estado de una manera u otra presente. Así que lo primero que me propuse cuando inicié esa aventura llamada SUBTERFUGE fanzine, era que en éste tuviera mucha presencia, de hecho, en el editorial del numero 0 lo dejo bien claro : “Prometemos mucho cómic”. A todo esto, tengo que decir que también yo lo intenté y que me pasé horas de mi vida bajo al luz del flexo, robando tiempo al sueño y a los estudios, intentando dibujar. Y digo intentando por que no pasé de ahí. En mi defensa tengo que decir que ahora mismo cuento con una legión de fans de mis garabatos, compuesta por mis hijos Nicolás y Carlitos, y a los que les encanta verme con un lápiz dibujando “Monstruos”, sus favoritos.

Bueno, el caso es que empecé a buscar a gente que pudiera colaborar en Subterfuge. Recuerdo que el primer fichaje fue “Enginer”, que tocaba el Farfisa en LOS MACANA, y que dibujaba historietas de “El Doctor Moco”. Después llego Murky, de los míticos PATRULLERO MANCUSO y hoy el 50% de esa joya radiofónica que es “Melodías Pizarras”, con sus jamadas como “Tomate” ( una suerte de precuela de “Los Tomates Asesinos” de Troma por cierto) o “El Parto”. Un poco más tarde, Miguel A. Núñez, ahora mismo reputado dibujante y uno de mis favoritos, llegó con las historias de “Ángel el Aberrante”. También Núñez firmo la portada de “Blood & R´N´R”, la referencia numero 1 del catálogo de Subterfuge. Ladrón me escribió desde su guarida levantina ( la vía epistolar era la mas utilizada), y me empezó a enviar cientos de legajos producto de su incontinencia artística y genial, llenando las paginas del fanzine de historietas que cada vez se embrutecían más… y que nos encantaban. Historias como “El Pacto” serían hoy de juzgado de guardia. Junto a él parimos la idea de hacer uno de los números, concretamente el 9, el primer volumen de una trilogía llamada “Especial Comix Brutal” y que de alguna manera se convirtió en un “a ver quien es más bestia que yo” llegando a los límites de muchas cosas, el gore era algo light y lo incorrecto infantil, había que ir a “más”…y así se hizo. De hecho confieso que muchas cosas hoy no hubiese publicado ni consumido, y que incluso alguna de ellas me dio un problema, más o menos serio, años después en otra historia que algún día contaré. Creo.

Y llego Borja Crespo, y con él, el entusiasmo, primero cediendo historietas, publicando el mini álbum  “The Splatter Family” después escribiendo textos multidisplinares (es la persona con más capacidad para hacer un montón de cosas a la vez, y que encima las hace bien), más tarde dirigiendo y coordinando “Subterfuge Comix”, “Subterfuge Video Nasties” y un otras acciones chulísimas como nuestra participación en varias ediciones de “Festival de Cine Fantástico y de Terror” de San Sebastián. Creo que Crespo se merece una glosa en HorrorVacui sobre las miles de cosas que hemos hecho juntos y así lo haré.

En paralelo, y por intermediación de Su Majestad Mauro Entrialgo, conocí en una de esas noches interminables de la Malasaña en la recién estrenada década de los 90,  al que ese momento era mi ídolo gráfico indiscutible, que después se convirtió en amigo ,y al que debo gran parte del éxito y  de la personalidad reconocible de la compañía, el simpar e ilustre artista universal Miguel A. Martín, que tuvo a bien diseñar la carpeta, y bautizar incluso, del disco de los debutantes Sexy Sadie y su “Draining Your Brain” que incluía por cierto su hit eterno “In The Water”. Tras un montón de colaboraciones de todo tipo : carteleles, flyers, merchandising etc, en 1996 diseña el primer volumen de la serie “Stereoparty” que religiosamente aparece de manera anual y a la que nos mantendremos fieles pese a los avatares que nos da esta reconversión digital que tan infelices nos hace a los amantes del formato físico, de cualquier tipo de producto. Vale, que escuches la música en el portátil o Ipad e incluso en el teléfono, pero ¿leerte un tebeo en la pantalla?, ay Dios…. Con él también cumplí un sueño editándole, bajo la marca de Subterfuge Comix, un álbum titulado “Sicotronic Records” y que dentro de lo que supone su particular e inevitable universo, tenía más de un guiño al día a día de una compañía como la nuestra, cosa que me hace destilar orgullo cada vez que releo esas páginas. A día de hoy sigue siendo la pieza más valiosa del engranaje Subterfuge, mas importante, y con respeto, que la propia música  que hemos editado durante estos años.

De la mano de Crespo, y paisano de Martín, llego Enrique Lorenzana y su delirante “Shit Rain”, una oda escatológica a la deposición en un marco de fantasía Disneyriana, que se hacía especialmente brillante con el reconocible trazo del leónes, hoy reputado historietista para diversas editoriales americanas, pura línea clara que realzaba las turgencias y el detalle como nadie. Su primer álbum para la casa, y sin abandonar la senda del trasero, sus aledaños y consecuencias, lo titulo “Anal Infection”. Junto a Ladrón y Borja crearon “La Línea Tremenda”  a la que llamaron así para desmarcarse del por entonces manido término “Gore”. Y anda que no dieron momentos de gloria, verlos juntos por la oficina era una experiencia única. El bueno de Ladrón, porque a pesar de la bestialidad que trasmite en sus historias (“Speedball”,”La Mocopandilla”,”¿Dónde están las tripas matarile?”) es de los buenos buenos. También tendría un buen post repleto de anécdotas, como el día que le convencimos de que había ingerido un producto tóxico y para lo que necesitaba urgentemente ingerir un antídoto llamado… Couldina. Creo que aún se escuchan las risotadas procedentes de la farmacia de Augusto Figueroa.

Inolvidables fueron también las participaciones en el Salón del Comic de Barcelona, donde llegamos a ganar las setenta y cinco mil pesetas del premio al mejor fanzine y liando unas buenas farras, con la Línea Tremenda y sus acólitos al frente de ellas, tridente del “Todo a 100” en mano.

El caso es que tuvimos fortuna con algunos lanzamientos, que nos proporcionó un cierto músculo financiero, pudiendo llevar a cabo ese viejo sueño de crear Subterfuge Comix, editorial independiente y para cuya coordinación se traslado Crespo desde su Bilbao natal. A partir de ese momento empezamos a editar maravillas como el debut en formato álbum del genial e inconfundible Paco Alcázar “Escarba Escarba” y después un comic book, el formato de moda antes de la eclosión de la “novela gráfica”,  titulado “Porque te gusta”. La recuperación para la casa de Miguel B. Nuñez e “Interferencias”. El irreverente minimalismo de “El Rey de España” y “Cabrón” o “El infierno de Dante” de los Gallego Bros. Chema García a la tinta y Borja Crespo al guión firmaron “Diox Exterminador” y de García en solitario es el maravilloso “Xavier Fugaz”. Daniel García y “Putnich” me hicieron pasar un rato de los buenos y el hoy brillante director de cine, Koldo Serra retomó el camino de cabeceras míticas como “Rufus”,”Vampus” o “Creepy” en “Historias Horripilantes”.

Mención especial para  “Freaks in Love” de Sergio Córdoba, quizás la obra publicada con más renocimiento a todos los niveles…¡reedición incluida!. Un compendio de comic indie, con referencias musicales explicitas, que se convirtió en un exitazo en los primeros albores de la década de los 2000…una lastima no haber guardado una de esas camisetas tan chulas que hicimos. Caso aparte también es  Javirrollo  y “La Cebolla Asesina” primero en cómic book y luego en álbumes con portada de tapa dura que volaron rápidamente de los estantes de las tiendas. La revolución de las verduras contra las frutas en un delirio gráfico, rotundo e inimitable.

La llegada de la revolución digital, la transformación del modelo negocio y la cautela ante los tiempos que se aproximaban, hizo que se tomara la, creo acertada, decisión de criogenizar la editorial. Hasta estos días, que bajo la batuta, no podía ser de otra manera, del ínclito Borja Crespo, una troquelada y vistosa portada firmada por Martín, y bajo el auspicio de Autsaider comics (editorial censada en Mallorca, pero dirigida magistralmente por el euskaldún Ata), se ha editado “Subterfuge Comix. “25 años más allá del underground. Desde ya se me antoja proponéroslo como lectura obligada para que comprendáis todo lo expuesto, y como objeto en posesión dado que me da que en breve se convertirá en preciado objeto de coleccionismo. 

A todo esto mi vida sigue rodeada de cómics, de hecho, durante este ultimo año que nos hemos dedicado a recordar estos últimos 25 años, no han sido pocas las veces que esas imágenes se han convertido en viñetas. Y sigo consumiendo tebeos, por supuesto. No con la glotonería de antaño, pero si con el mismo planteamiento, disfrutar e introducirme en sus paginas desde el segundo cero, entrar en la historia y observar de cerca a los personajes, ser uno más, aunque tenga que defender un planeta en peligro de extinción, conocer la obra de un personaje ilustre biografiado, ayudando una chapuza a Pepe Gotera y Otilio, o surcar las estrellas montado en una bonita tabla cromada de surf. De eso se trata. A la felicidad por la tinta.

DISCO - CÓMIC

Aunque nací en Madrid, por circunstancias varias viví en otras ciudades entre 1978 y 1988 aproximadamente. La primera de ellas fue San Sebastián, en esos años duros, o eso me han contado y he aprendido posteriormente, que fueron entre el 78 y el 81. Vivíamos en una bonita casa en la calle Marino Tabuyo en pleno barrio de Gros.

Un día, debía tener 11 años, me fijé en que estaban acondicionando un local al lado del portal mi casa así que lleno de curiosidad pregunté a un chico que metía unas cajas, qué negocio iba a abrir ahí, muy sonriente me dijo : “Va a ser una tienda de música y de tebeos y se va a llamar DISCO COMIC”. Ni que decir tiene la excitación que me produjo la noticia. Hasta entonces, había machacado hasta la extenuación la BSO de “Grease”  y la colección de singles de Bill Halley de mi madre, y a nivel historieta, prácticamente desde que aprendí a leer me había hecho fan de toda la gama de personajes de la casa Bruguera, en especial mis adorados “Mortadelo y Filemón”.

Días después se abrió la tienda y un día entre después de volver del colegio y por primera vez, me puse a ver long plays, uno tras otro, devorando las portadas y las contraportadas de estos. Además la tienda disponía de un par de platos para escucharlos, así que todas las tardes hacía alguna escucha y atendía solicito a las sugerencias de su encargado, del que no recuerdo su nombre y que poco podría imaginarse la influencia que ha tenido sobre mí. Aprovechando un viaje de mi abuela, que de vez en cuando venía a visitarnos desde Madrid, la convencí para que me comprase un disco, mi primer disco. La decisión era complicada y tarde horas en decidirme. Sacaba uno, otro, lo escuchaba, lo devolvía a su sitio, lo volvía a poner, así hasta que uno me hizo sentir cosquillas en el estomago, era “Regatta de Blanc” de THE POLICE. Subí a casa y en ese momento comenzó mi pasión y comunión con la música que de manera inquebrantable dura hasta hoy. Después llegaron mas discos, algún reportaje en la tele y la crónica que mil veces le hice repetir a mi hermana Natalia sobre el concierto al que asistió de RAMONES.

Como su nombre indica, DISCO COMIC también tenía su apartado para las viñetas, y aquí tenía que agudizar más el ingenio dado que muchos ellos estaban catalogados para mayores, aun así allí descubrí el Nº1 de “El Víbora”, a Shelton, a Max, a Crumb, a Gallardo, el “Cimoc”, los delirios de Moebius y allí se generaron muchos de mis primeros sueños húmedos a base de visionados de las historias de Richard Corben y sus chicas de pechos exuberantes aerografiados en las paginas de “Metal Hurlant”. La tienda no duró ni un año, creo, y no me pude despedir de su responsable, nos fuimos de vacaciones y a la vuelta ya estaba cerrada. Supongo que en ese momento no me produjo ningún trauma, aunque, cada vez más, son las veces que cierro los ojos y me transporto a esos momentos.

Subterfuge tiene todo de DISCO COMIC. Desde el 89 tengo el privilegio de editar música y durante muchos años, desde el fanzine hasta que constituimos la editorial, hemos tenido el mundo del comic y de la ilustración muy patente en nuestro universo musical. Realmente para sentirse más que privilegiado, no sólo me dedico a ello, sino que encima sigo disfrutando de la música, del placer de colocar la aguja sobre un vinilo o de surcar en mi mente, montado en mi tabla plateada, mientras devoro una historieta.